Diferencia entre peeling facial y exfoliante

Tanto la exfoliación como los peelings faciales, son dos procesos en los que conseguimos retirar la mayoría de las impurezas que se extienden sobre el cutis. Aunque está claro que ambos tratamientos comparten muchas similitudes, también comparten diferencias, así que nos hemos informado bien para contarte las diferencias entre peeling facial y exfoliante. Comenzaremos añadiendo […]

Tanto la exfoliación como los peelings faciales, son dos procesos en los que conseguimos retirar la mayoría de las impurezas que se extienden sobre el cutis.

Aunque está claro que ambos tratamientos comparten muchas similitudes, también comparten diferencias, así que nos hemos informado bien para contarte las diferencias entre peeling facial y exfoliante.

Comenzaremos añadiendo que pesar de lo que se suela creer, se trata de procesos que contienen bastantes diferencias, además no podemos realizar ni uno ni otro sobre cualquier tipo de piel sin informarnos previamente.

La importancia de cuidar la piel está latente y presente cada día, porque al estar expuesta ante todo tipo de agentes y elementos que inciden en ella de una forma externa, queda expuesta ante todas estas molestias que le causan daños, algunos más visibles que otros.

Se dice que la piel es uno de los órganos que comprende el mayor tamaño de nuestro organismo, así que de igual modo que cuidamos nuestro cuerpo, mantener unos cuidados saludables de la piel será fundamental.

Un cuidado imprescindible es la limpieza facial; para realizar dicho cuidado podemos optar por diferentes formas, maneras de proceder. También puedes optar por diferentes productos, que se ajusten a tus necesidades y a tu piel.

Los peelings y los exfoliantes faciales son esenciales para que la piel funcione correctamente

mejorar piel diferencia exfoliantes y peelings

En este contexto, enmarcados en la limpieza facial hallamos ambos tratamientos, la exfoliación y los peelings, pero debemos pensar en ellos como una limpieza que se caracteriza por ser algo más profunda.

La limpieza facial que realizamos en nuestra jornada, nos ayuda a limpiar de los poros la suciedad que en las 24 horas que comprende un día, los ha ido poco a poco saturando.

Sin embargo, aunque la realicemos cada día, sin descanso, no será suficiente sino complementamos dicha limpieza con una exfoliación semanal o con un peeling facial, porque consiguen limpiar de una forma más intensa.

Aunque en este artículo ahondamos en las diferencias que los distinguen, podemos afirmar que en lo que se refiere a coincidencias, no hay duda que ambos comparten una actividad esencial para el funcionamiento correcto de la piel: lograr eliminar desde el interior, la raíz, la suciedad que se muestra más reacia de retirar, con un limpiar habitual.

La regeneración de la piel y la eliminación de las células muertas y las impurezas, es vital para que este funcionamiento se desarrolle sin problemas.

Nos ocurría a nosotras, que desde hace un tiempo nuestra dermis no se mantiene con el tono luminoso que nos gustaría y al pensar en qué no estábamos haciendo bien, nos dimos cuenta que no exfoliábamos ni realizábamos peelings faciales con la frecuencia que deberíamos.

Justo aquí, decidimos retomar esta tarea y en cuanto tomamos cartas en el asunto, enseguida comenzamos a notar los efectos positivos de tomar esta decisión.

Al eliminar la carga más profunda que está en las zonas más internas de nuestra epidermis, nuestra piel quedó liberada, mostrando incluso menos flacidez.

Nosotras creíamos que solo con limpiar el rostro cada día era suficiente, pero una vez más queda demostrado que nuestra piel habla por si misma, reflejando tanto lo bueno como lo malo de una forma más que visible.

Tras retomar estos dos gestos, tratamientos, nos dimos cuenta que teníamos que compartir con vosotras/os de qué se tratan, así también podréis disfrutar de lucir la piel que merecéis.

Así que lo dicho, enseguida os comentamos cuál son las principales diferencias de estos dos grandes tratamientos para regenerar, limpiar y mejorar la piel.

Peelings faciales: conócelos a fondo

Comenzamos con esta forma tan apropiada, de limpiar, retirar e incluso matizar las imperfecciones en nuestra piel, porque los peelings faciales consiguen muchos más beneficios de lo que se cree, a priori, solo hay que decantarse por el más acertado.

De hecho, muchas veces el desconocimiento de las ventajas y los beneficios que podemos obtener tras realizarlo, nos conduce a no consultar con un experto en el tema, cómo podemos llegar a realizar este tratamiento.

Creemos que esto cambiará, tras conocerlo un poco mejor, así que te damos las claves que necesitas.

Definición de peeling facial

Lo solemos conocer como peelings químicos y por si aún no lo sabes, desde el comienzo te contamos que se trata de un tipo de tratamiento en el que se realiza una exfoliación pero que es bastante más profunda y que incide en capas mucho más internas de la piel.

Una de las primeras intenciones de este tratamiento es lograr intensificar la producción de elastina y la producción de colágeno, estimulando además la regeneración de las células cutáneas, de ahí que se defina como un tratamiento más intenso y profundo.

Gracias a estas intenciones, conseguiremos en primer lugar que nuestro cutis esté más liso y además, también conseguiremos, en segundo lugar, que esté mas claro, difuminando las manchas que lo oscurecen.

En este sentido, una de las diferencias más acusadas con respecto a la exfoliación es que los peelings faciales consiguen resultados gracias a la acción, la actividad de diferentes químicos o componentes naturales y no por una actividad manual, es decir, no hay que frotar la piel para eliminar manchas o células muertas.

Unos de los componentes que más suelen utilizarse, debido a sus excelentes resultados son los conocidos como alfa-hidroxiácidos, que suelen concentrarse en cantidades iguales o superiores al 25 %.

Entre estos componentes hay que destacar los siguientes subgrupos: el ácido glicólico, ferúlico, cítrico, mandélico, láctico, salicílico o retinol.

Aunque, una de las pegas que estudiaremos un poco más a fondo en las líneas siguientes, es que muchos de estos componentes no son adecuados para ser extendidos en pieles sensibles porque su actividad tan intensa, en vez de mejorarla, puede acabar por dañarla.

Sin embargo, para pieles sensibles también hay opciones, porque existen, como desarrollaremos los peelings enzimáticos.

Los conocidos como químicos suelen funcionar mejor en tejidos que no son tan finos y tan delicados, menos reactivos en definitiva. Este tipo de dermis, suele ser mixta o grasa, por norma general, son tejidos más resistentes.

En las pieles que suelen estar visiblemente más envejecidas, gracias a este tipo de tratamiento con químicos se consiguen minimizar los signos derivados de la edad, potenciando la regeneración de las células.

En los tejidos adultos donde sólo se pretende realizar un mantenimiento o regenerarlos de una forma profunda, se aconseja realizarlos hasta dos veces al año.

Por otro lado, en los tejidos que están más deteriorados y más afectados por los signos de la edad podemos incluso llegar a realizar este tratamiento mediante químicos unas tres veces al año.

En lo que respecta a las dermis más jóvenes, siempre se recomienda realizarlo de formas puntuales, especialmente una vez que ha transcurrido el verano, ya que las impurezas y las manchas están más visibles.

Como norma general, este tipo de tratamientos aunque no lo hemos mencionado, se suelen realizar en consultas especializadas, aunque también hay productos que obviamente no llegan a conseguir los mismo resultados, pero pueden ayudarnos, como ocurre con el peeling enzimático de Mercadona, por ejemplo.

Además, en Mercadona, hay otros productos exfoliantes como los que encontrarás aquí: exfoliante facial de Mercadona.

Muy importante, además, una vez que nos decantamos por esta opción debemos seguir fielmente las recomendaciones e indicaciones que mencione el especialista, incluyendo siempre un protector solar de 50 +.

Resultados tras realizar un peeling facial

Antes de hablar de los resultados, consideramos que es importante también mencionar las sensaciones que notaremos cuando realizamos un peeling, ya que en general suelen ser sensaciones que se repiten.

Es habitual, por lo tanto, notar una sensación algo sofocante o calurosa e incluso picazón; aunque ésta irá desvaneciéndose a medida que se avanza en el tratamiento y finaliza, una vez se colocan los productos finales, más refrescantes.

Una vez que hayan pasado varias horas también notarás que la piel está bastante enrojecida, como sucede cuando nos exponemos más de la cuenta ante el sol.

Al pasar un día, también es frecuente que comience una descamación, donde las células muertas comienzan a descamarse poco a poco.

Tras pasar por estas fases y cuando la piel ya haya vuelto a su estado habitual notaremos como se muestra más luminosa y con un aspecto mucho más joven.

Los resultados son muy sorprendente cuando tenemos manchas cutáneas, porque mejoran de una forma muy rápida y muy evidente.

Los puntos negros también mejorarán, pero de igual modo, si quieres conocer otras técnicas para deshacerte de ellos sigue estas recomendaciones: puntos negros y espinillas, ¿cómo prevenirlos?.

Tipos de peelings faciales

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Entre los más comunes, hemos seleccionado estas tres opciones, de las que enseguida te contamos más información.

Peelings faciales enzimáticos

Formados por encimas vegetales o por derivados de frutas como la papaya, se aplican del mismo modo que una mascarilla, solo que su acción es más penetrante.

Es el tipo de peeling más adecuado para pieles sensibles, debido a que su composición es mayoritariamente de origen natural.

En este sentido, las exfoliaciones o peelings enzimáticos son ideales para que este tipo de tejidos tan delicados tenga la opción de realizar un tratamiento de este estilo sin quedar profundamente dañados.

Peelings faciales químicos

La mascarilla que se aplica en este caso, incluye, como podemos intuir, componentes químicos. Dependiendo de los tipos de ácidos que conformen la mascarilla, ésta actuará de una forma más o menos profunda o intensa.

Se introducen ácidos como el glicólico, láctico, málico o el ácido salicílico. Hay que dejarlas actuar durante un tiempo, que siempre está controlado por un especialista.

Transcurrido este tiempo de exposición el especialista la retirará. Como penetra de una forma interna, eliminaremos capas superficiales de piel y se eliminarán, además de puntos negros, imperfecciones como manchas cutáneas.

Además, también se consigue eliminar las arrugas y mejorar la textura de la piel.

Peelings faciales físicos

De los tres peelings que te hemos mencionado, también hay que indicar que este se trata del más abrasivo, ya que en su textura (suele ser gel) se incluyen partículas como cáscaras de frutos secos, esferas de sílice o aluminio.

Los efectos y resultados que conseguiremos al realizar este tratamiento, será parecido al tratamiento con químicos, quedando nuestro cutis también enrojecido debido a la abrasión de los componentes y la fricción en el rostro.

Uno de los aspectos más positivos es que favorece, potencia, la micro circulación.

Exfoliación facial: conócela a fondo

Se trata de uno de los grandes pasos, imprescindibles para que la piel funcione con normalidad y evite las imperfecciones que con tanta frecuencia, ganan la partida la partida en nuestro rostro.

Antes de contarte las propiedades de este proceso de limpieza más interno, te avanzamos que hay productos que pueden hacer mucho por tu piel, como los que mencionamos en artículo: mejores exfoliantes faciales. Entre ellos está nuestro favorito, el Gel Exfoliante de Nezeni Cosmetics.

Si por otro lado, te interesa mantener cuidada tu piel masculina también hay productos que pueden mejorar muchísimo tu rostro, como los que hemos recopilado en este listado: mejores exfoliantes faciales hombre.

Definición de exfoliación facial

Si nos fijamos con detenimiento qué es la exfoliación facial, lo primero que advertiremos es que es un paso que logra eliminar de una manera suave, las capas más superficiales del rostro para mejorar distintos problemas.

Además de retirar esta fina capa, apenas imperceptible, la exfoliación se puede definir como un proceso fundamental para activar la circulación.

Activar la circulación es sinónimo de mejorar el tono de la piel, logrando un instantáneo efecto “buena cara”.

Otra de las definiciones que podemos daros acerca de este tratamiento es que es indispensable para que mejoren puntos negros e imperfecciones, ya que la piel no siempre se regenera de la forma que nos gustaría y estos restos, de pieles muertas quedan muchas veces varados por nuestro cutis.

El resultado es una obstrucción constante de los poros, que también necesitan respirar y quedar libres de suciedad.

La diferencia más obvia quizás, con respecto a los peelings faciales es que este proceso si podemos realizarlo en casa, incluso con productos caseros.

Incluso, hemos recopilado algunas de estas recetas caseras. Puedes consultarlas pinchando en este link: exfoliante facial casero.

Por lo tanto, para realizar esta exfoliación cutánea es necesario utilizar productos específicos para esta tarea y que sean amables y compatibles con tu piel.

Suelen contar con texturas granulosas, en las que se incluyen partículas que consiguen, mediante la fricción en la piel, eliminar las impurezas.

En estas texturas suele introducirse gránulos, partículas de semillas o incluso pequeñas partículas de origen sintético.

La aplicación de estos productos dependerá profundamente de cómo sea nuestra dermis, sus características y cualidades.

De todas formas, puedes aprender más sobre exfoliantes si lees este texto: qué es y para qué sirve un exfoliante

Resultados tras realizar una exfoliación facial

Si somos muy constantes y nos dedicamos el tiempo necesario, realizando este paso una o hasta dos veces a la semana nuestro rostro estará muy agradecido, porque ayudaremos a que consiga los siguientes beneficios:

  • Eliminar suciedades, de una manera superficial y de una forma profunda, dejando que nuestros poros por fin respiren por si mismos, sin cargas pesadas, como restos de contaminación o grasa, que los obstruyan.
  • Es un paso esencial que se encarga de mejorar las capas visibles y las no tan visibles, del rostro.
  • Sentará las bases de los tratamientos que queremos añadir porque, al estar los poros limpios, su acción, penetración y resultados serán más evidentes.
  • Mejoraremos la textura de la piel, mejorando de igual modo el tono, que quedará con las manchas menos pronunciadas, cicatrices que se difuminan y poros dilatados, controlados.
  • Potencia que la circulación mejore, mostrándose más luminosa y con un aspecto más saludable.
  • Si practicas este tratamiento con la frecuencia debida, lograrás reducir muy poco a poco las marcas que las pequeñas cicatrices dejan en tu dermis.
  • Incluso conseguirá retirar los comedones y dejar tu cutis más liso, sin imperfecciones. Los comedones también puedes eliminarlos siguiendo estos consejos: qué son y cómo eliminar los comedones.

Tipos de exfoliantes faciales

exfoliación peeling facial

Podemos distinguir varios tipos de exfoliantes faciales, los dos grandes grupos más comunes son:

  • Exfoliantes en función del tipo de grano: exfoliantes que contienen componentes de origen animal, vegetal, mineral o sintético.
  • Exfoliantes en función de los activos que incluyen: calmantes, hidratantes, reguladores de la grasa…etc.

Además de estos dos grandes grupos a nosotras, que nos encanta la cosmética casera, también nos gustaría incluir un tercer grupo que suele quedar en el olvido y pasar más desapercibido: los exfoliantes caseros.

Ya lo hemos mencionado anteriormente, pero no estás de más recordarte que también puedes utilizar componentes naturales para exfoliar el cutis, ¡es una alternativa muy recomendada!.

Hay ingredientes naturales como la miel, el azúcar o el limón, que consiguen regenerar, exfoliar y además aclarar el tono de la piel, siendo muy efectivos en tratamientos de este tipo y como parte incluso, de mascarillas, que acentúan y potencian sus resultados.

Puedes aprender diferentes formas de eliminar las impurezas, a través de las técnicas que te mostramos aquí, en el artículo: cómo exfoliar la piel del rostro.

Ahora, sabemos todas las cualidades y diferencias entre peelings faciales y exfoliantes, así que podemos combinarlos, de la forma más adecuada y apropiada para nuestra piel, siguiendo siempre las recomendaciones de un experto en el tema.

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