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El yodo, un mineral clave

Es esencial para el buen funcionamiento de la tiroides, la glándula que regula el metabolismo global. Se encuentra sobre todo en el pescado y el marisco y, en cantidades más pequeñas, en las verduras.

Es recomendable tomar pescado o marisco varias veces a la semana (100-150g/ración) para que los niveles de yodo sean buenos. Una dosis baja de este mineral puede provocar deficiencias en la tiroides y ralentizar el metabolismo.

Otra forma de tener buenos niveles de yodo es usando sal yodada como condimento de mesa. Sea de un modo u otro, es importante que el mineral esté presente en tus manos.

Alimentos muy frescos

Hay muchísimos antioxidantes, vitaminas y otros nutrientes en los alimentos frescos que no incluyen (o, si los incluyen, en baja cantidad) los precocinados y las conservas. Trata de evitar estos últimos, ya que en general aportan dosis notables de conservantes y aditivos.

La fruta fresca y la verdura son imprescindibles a diario. Una ración al día es suficiente, es decir, una pieza de fruta (mejor las poco azucaradas) y 200-250 gramos de ensalada.

Un aporte elevado de B6

Se trata de una vitamina con importantes tareas que revierten en las síntesis de aminoácidos y en el buen funcionamiento cerebral. La contienen las legumbres, los frutos secos, el plátano, el hígado, el germen de trigo y el salvado.

La ingesta regular de fruta, frutos secos y legumbres puede proporcionarnos cantidades suficientes de este importante nutriente. A diario: 25 g de nueces, 150 g de platano, ó 60-80 g de legumbres.

Por su relación con el cerebro, la vitamiba B6 suele proporcionarse como suplemento vitamínico a personas que sufren trastornos neurológicos, como la depresión.

Vigila lo que bebes

Una dosis moderada de bebidas estimulantes, como el café o el té, aumentan el estado de ánimo. Al contrario, cuando esta cantidad es excesiva, el efecto puede ser contraproducente y provocar temblores, taquicardias o insomnio. Para revitalizar el cuerpo hay que estar despiertos, no nerviosos.

Lo mismo ocurre con el alcohol. Una copa de vino o una cerveza relajan, pero más de una puede producir cansancio, problemas digestivos, etc.

Muy sanos para el organismo son los zumos a base de frutas naturales. Y, si tienes que elegir entre café y té, este último es menos excitante y mejor asimilado por el organismo.

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