Rutina de cuidado facial perfecta para este verano

Disfrutar de una piel sana y luminosa durante todo el año es más sencillo de lo que parece. Para ello basta con seguir una rutina de cuidados que se vaya adaptando a cada estación, echar mano de los mejores productos para nuestro tipo de piel y ser constantes. Muy especialmente cuando se acaba el invierno […]

Disfrutar de una piel sana y luminosa durante todo el año es más sencillo de lo que parece. Para ello basta con seguir una rutina de cuidados que se vaya adaptando a cada estación, echar mano de los mejores productos para nuestro tipo de piel y ser constantes.

Muy especialmente cuando se acaba el invierno y comienzan los meses más calurosos, ya que es durante estos cuando, como consecuencia de la mayor exposición solar y del contacto con el cloro, el agua de mar o el sudor, se producen más daños e imperfecciones en nuestro rostro.

Algo que podrás evitar siguiendo una rutina de cuidado facial específica para el verano como la que te proponemos a continuación.

La rutina de cuidado facial perfecta para el verano

1- Haz limpiezas faciales profundas

Durante el verano es recomendable realizar una limpieza facial por la mañana y otra por la noche.

Puedes empezar limpiando los ojos y los labios con un poco de agua tibia y jabón neutro, para posteriormente hacer lo propio con el resto del rostro y el cuello.

En el caso de que tengas una piel especialmente grasa o seca te recomendamos sustituir el jabón neutro por un limpiador específico para tu tipo de piel.

2- Aplícate sérum

El sérum es el producto de belleza que contiene una mayor concentración de activos. Esa es la razón por la que todos los expertos recomiendan incorporarlo a las rutinas de cuidado facial de verano y del resto del año.

A diferencia de lo que ocurre con las cremas, el sérum alcanza las capas más profundas de la piel y las impregna de todos los activos necesarios para poder lucir una piel sana y brillante.

Lo ideal es aplicarlo dos veces al día: una por la mañana y otra por la noche, justo después de limpiar y tonificar la piel.

En cuanto a la forma de usarlo, échate un par de gotas sobre las yemas de los dedos y aplícalo sobre la cara y el cuello haciendo movimientos circulares suaves de dentro hacia afuera.

Al acabar la limpieza, aplícate un tónico para ayudar a estabilizar el ph de tu piel, cerrar los poros, instalar una barrera de protección y eliminar los restos de maquillaje y de suciedad que se hayan ido adhiriendo a tu rostro a lo largo del día.

Al menos una vez a la semana acaba tus rutinas de limpieza facial. Esta te permitirá, además de eliminar la piel muerta que obstruye los poros, oxigenar y regenerar la piel. Algo esencial para que el resto de productos de belleza puedan penetrar en las capas más profundas de la piel.

3- Recurre a un buen contorno de ojos

A pesar de tratarse de un área en la que la piel es muy fina y, por tanto, especialmente sensible al deterioro, no todas las mujeres se toman en serio la elección de un buen contorno de ojos.

Un producto que actúa directamente sobre las líneas de expresión y que debe formar parte de tu rutina de cuidado facial para retrasar al máximo la aparición de las arrugas.

Para aprovecharte de todos los beneficios de este producto tan solo tienes que echarte un par de gotas sobre las yemas de los dedos y aplicarlo en el contorno de los ojos haciendo movimientos circulares suaves que incluyan pequeñas presiones.

En el caso de que tengas tendencia a la aparición de ojeras y/o bolsas te recomendamos que, en lugar de por un contorno de ojos cremoso, optes por uno de gel o roll on.

4- No olvides de la crema hidratante

Después de aplicarte sérum y contorno de ojos es fundamental que te pongas un poco de crema hidratante en el rostro, el cuello y el escote.

Un producto al que debes recurrir tanto por la mañana (para levantar una barrera ante los ataques externos) como por la noche (para oxigenar la dermis y reforzar la acción del resto de productos durante las horas de sueño).

La forma de aplicarlo es la misma que la del sérum y el contorno de ojos.

5- Protégete con un buen protector solar

Hay pocas cosas que dañen más la piel que el impacto de los rayos ultravioleta. Sobre todo durante los meses de verano, ya que la violencia con la que estos impactan (tanto en las capas más superficiales de la piel como en las más profundas) es mucho mayor que durante los meses de invierno.

Es por eso por lo que no debes salir de casa sin ponerte una capa de protector solar con un factor (SPF) no menor a 30.

Tal y como sucede con la mayoría de productos de cuidado facial es posible encontrar protectores solares para todos los tipos de piel, por lo que no deberías tener problemas para encontrar el protector solar perfecto para ti.

6- Recurre a maquillaje especial para verano

Durante los meses más cálidos se recomienda recurrir a bases de maquillaje menos densas y, a ser posible, waterproof para evitar que el sudor o la humedad lo malogren.

Independientemente de los productos de maquillaje que utilices te aconsejamos que durante el verano apliques menos cantidad que de costumbre. El verano es la mejor época para disfrutar de la vida y, también, para mostrar tu rostro lo más natural posible.

También te puede interesar