Las puntas abiertas, zona de alto riesgo

images86.jpeAparecen poco a poco, una a una, y, si no se toman medias a tiempo, acaban por invadir el cabello. Su presencia revela un pelo maltratado y una preocupante falta de cuidados. Son muchos los factores que influyen en el deterioro de las puntas, pero todos apuntan a una sola causa: el desgaste excesivo y acelerado de la cutícula capilar.

Los daños se acumulan

La radiación solar y el calor excesivo son dos de los factores que deterioran la cutícula y favorecen la aparición de las puntas abiertas, así como la acción de diversos agentes químicos como los tintes, el cloro de las piscinas, las permanentes o el salitre marino. El exceso de fracción que produce el abuso del cepillado también desgasta notablemente, y unas tijeras mal afiladas la maltratan y debilitan: de ahí la importancia de que el profesional utilice unas de buena calidad que garanticen un corte lo más limpio posible. En cuanto a la navaja, como produce cortes alargados, deja el córtex más expuesto a estas agresiones que la tijera.

Pero las agresiones no son las únicas responsables de que las puntas se abran. También las condiciones del cabello en sí pueden presisponer a que aparezcan. Por ejemplo, la sequedad. Como el sebo protector que recubre el tallo capilar es demasiado escaso, sus escamas están peor cohesionadas y la cutícula más expuesta a las agresiones. Y cuanto más largo sea el pelo, más vulnerable será, ya que sus puntas han acumulado mayor número de daños que en otro más corto, y, por lo tanto, están más desgastadas.

Más vale prevenir

Una vez que las puntas se han abierto, no hay medio de arreglarlas, por lo que sólo queda cortar. Sin embargo, es posible evitar su rotura con unos cuidados preventivos que se basan en mantener una buena hidratación: un cabello hidratado resite mejor las agresiones. Por eso, si tu pelo es propenso a la sequedad y lo sometes a grandes dosis de cepillo y secador, deberás aplicarle un acondicionador tras cada lavado, por lo menos en las puntas, así como una mascarilla semanal. Y, por supuesto, recortar las puntas cada uno o dos meses, aunque te lo estés dejando crecer. Es mejor prescindir ahora de medio centímetro que tener que meter la tijera a fondo para sanear un cabello ya deteriorado.

Reparadores ¿funcionan?

Cuando el cabello tiene las puntas abiertas, sólo un buen corte lo dejará completamente saneado. No obstante, un producto de los llamados “reparadores”, además de evitar nuevas roturas, puede minimizar las ya producidas. Se aplican con los dedos directamente sobre las puntas, en las que sueldan las fibras separadas. Su aspecto queda así más limpio y suave hasta el próximo lavado. Los reparadores resultan recomendables si el problema no es muy acusado y como medio preventivo o solución temporal hasta la próxima visita a la peluqueria.

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