¿Sabías que parpadeamos diez mil veces diarias? Sí, ¡10.000! La zona del contorno de los ojos soporta cada día muchísimas expresiones, traduciéndose en arrugas a lo largo de los años. Ésto pasa también en otras zonas de la cara, que junto con el contorno de ojos son las más delicadas, así que hay que cuidarlas y prevenir la aparición de arruguitas.
Contorno de ojos
No nos vamos a cansar de repetir que la clave para mantener la piel iluminada y prevenir (o por lo menos retrasar) la aparición de las arrugas es la hidratación. Como se explicaba anteriormente aquí, un buen tratamiento para los ojos es lavártelos con agua fría, o con una toallita mojada con agua fría.
Hay que tener en cuenta que la piel del contorno de los ojos es muy fina (si te miras al espejo y te fijas verás como se notan mucho más las venitas y puede que hasta tenga un color azulado), así que cuando te apliques la crema hidratante de contorno de ojos, no te estires la piel, imagina que estuvieras tocando un piano y hazlo así por toda la zona.
Mejillas
Las mejillas son especialmente delicadas ya que con el paso del tiempo dejan de producir colágeno y se caen. Una vez llegado a este punto hay gente que opta por recurrir a la cirugía estética para que vuelvan a su estado inicial mediante un estiramiento facial. Sin embargo, se puede minimizar la caída de las mejillas hidratando en mucha cantidad (sobre todo si cambiamos de peso mucho) y sobre todo, a la hora de la ducha, tratarlas con delicadeza, y no con tirones o frotamientos fuertes.
Papada
La papada es algo que nadie desea tener. A veces es inevitable si no se ha puesto ningún medio para que aparezca. Lo mejor para prevenir: ir a que te hagan masajes faciales a tu centro de belleza o haztelos tú misma estirando la piel de debajo de la barbilla hacia las orejas.
Labios
Para evitar las arrugas en los labios y su comisura fácil y sencillo: hidratación más cremas antiedad. Hay muchísimos productos que pueden usarse para este objetivo.




