El síndrome postvacacional de los niños

Cuando hablamos de depresión postvacacional, solemos mencionar la vuelta a la oficina y a la rutina del trabajo, pero no sólo los adultos tenemos problemas a la hora de despedirnos de un mes veraniego en la playa. Los más peques de la casa también sienten el cambio, y al igual que nosotros también tienen problemas a la hora de adaptarse a madrugar y a estudiar.

Los niños se dan cuenta de que ya no comen en su casa, en el hotel o en algún restaurante: lo hacen en el comedor del colegio, y vuelven a las aulas en cuanto terminen la fruta. Todos estos cambios pueden producir en el pequeño ansiedad o incluso agresividad, pero lo normal es que después de los primeros días de la nueva etapa escolar vuelvan a ser los mismos de siempre.

La vuelta al cole no tiene por qué ser tan complicada para el niño si sus padres siguen algunas instrucciones básicas para facilitarle el retorno al aula. Un paso muy importante es el de adelantar la hora en la que el pequeño se acuesta cada noche, y también la hora en la que se despierta. Adelantaremos un poco cada día su horario, durante los días previos al primer día de colegio, para que cuando llegue el día en el que tenga que desayunar deprisa para no llegar tarde al colegio no le cueste tener que salir de la cama.

Es conveniente explicar al pequeño el lado positivo de volver al colegio: Explícale que quieres saber cómo han pasado las vacaciones sus mejores amigos de clase, y que él también tiene esta curiosidad.

Otro consejo es que los niños hagan cada día algunos deberes del curso que ha finalizado, para que estén más acostumbrados a los libros de texto y a las tablas de multiplicar cuando llegue la vuelta al cole.

IMAGEN: leyendascuentospoemas.com

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