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Cuando un niño no se lleva bien con su profesor

Una buena ‘química’ entre el alumno y su profesor a veces resulta fundamental para el aprendizaje del niño, pues al llevarse bien con la persona a cargo de su educación estará más motivado a atender en las lecciones y a estudiárselas. A veces, sin embargo, el entendimiento entre ambos no surge, y el pequeño se muestra incómodo en la clase y se niega a prestar atención a lo que su profesor comenta a todos los alumnos.

Para solucionar este problema, es importante primero reconocer cuál es la causa de este conflicto. El niño puede hablar con sus padres o bien con otro adulto. Cambiarle de aula no deberá ser la solución inmediata, pues de esta manera el pequeño entenderá que huir de los problemas es lo más fácil y recomendable. Sin embargo, en el caso de que con el transcurso del tiempo la situación siga igual, es preferible cambiarle a otra clase para que pueda tener la oportunidad de aprender y de tener una conducta positiva con su profesor y con los demás compañeros.

El profesor está muy relacionado con la dificultad de un alumno para disfrutar y sentirse a gusto en una clase. Sin embargo, no por ello tiene toda la responsabilidad. El pequeño deberá comprender que entre sus obligaciones como alumno de un colegio destacan la atención al profesor y a sus alumnos, el respeto hacia ambos y la colaboración con las lecciones que se tratan en el programa académico.

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