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Cómo cuidar los oídos del bebé (desde el embarazo)

Si el oído del ser humano adulto sigue siendo frágil y requiere de buenos cuidados, imaginaos el cuidado y la protección que requiere el oído de un bebé. En este artículo os vamos a contar cómo cuidar los oídos del bebé, incluso desde el embarazo.

Cómo cuidar los oídos del bebé desde el embarazo

Cuando una mujer descubre que está embarazada, los cuidados propios se intensifican para poder cuidar de la mejor manera a ese bebé que se está desarrollando en su interior. Y no es de extrañar, porque no sólo es importante mantener una buena alimentación y hábitos de vida saludables, sino que también es fundamental prestar atención a la audición.

¿Sabías que es durante las primeras semanas de embarazo cuando se desarrolla el oído del bebé? Desde ese preciso y precioso instante, se inicia la formación neuronal en el bebé, que le permitirá percibir los sonidos. Sin embargo, según los estudios más recientes, el bebé no responderá al sonido hasta las 12 o 16 semanas de gestación; si pensáis en sonidos tan concretos como el habla, el bebé emite una respuesta entorno a las 24 semanas de gestación.

Por todo ello, cuidar los oídos del bebé desde el embarazo resulta fundamental. Para ello, las recomendaciones que ofrecen los profesionales son:

  • Evitar los ruidos muy fuertes o lugares con ruidos excesivos.
  • Mantener hábitos de alimentación saludables.
  • No consumir alcohol ni tabaco.
  • Evitar el consumo de medicamentos en el primer trimestre de embarazo.

Cómo cuidar los oídos del bebé

Los bebés necesitan ser atendidos en todo momento, requieren de unos hábitos de higiene muy claros y concretos pero, a veces, no se presta una adecuada atención a los oídos.

No utilizar bastoncillos de algodón

En la página de GAES centros auditivos podréis encontrar algunas medidas de prevención de pérdida auditiva fundamentales para cualquier momento de la vida y, en este caso, voy a resaltar la importancia de no utilizar bastoncillos de algodón ni otro tipo de utensilios a introducir en el oído del bebé.

Todos los profesionales recomiendan no utilizar los bastoncillos de algodón -tan típicos en nuestra infancia-, pues el resultado que se obtiene puede ser contraproducente. Lo primero es que, con la mejor de las intenciones, podemos provocar una lesión en el oído interno del bebé. Lo segundo es que, con el uso del bastoncillo, lo que se consigue es introducir más la cera hacia dentro en lugar de extraerla.

Además, ¿sabías que la cera protege el oído? Por ello, cuando estamos hablando de un bebé, lo mejor que podemos hacer es dejar que vaya saliendo sola y, la que esté fuera, la retiraremos con delicadeza con una gasa.

¡Cuidado con el agua!

Escoge un lugar para bañar al bebé donde no haya corrientes de aire, de esta forma te aseguras de que no se vaya a quedar frío, lo que podría derivar en un resfriado y, de ahí, a una otitis. Una buena prevención es la mejor solución.

A la hora de bañar al bebé es importante que intentes que no le entre agua en los oídos y, una vez que esté bañado, que los seques con delicadeza.

Evita los ruidos o la música alta

Si en los adultos es imprescindible graduar correctamente el volumen de la música o del televisor, qué no será para un bebé. Es fundamental no exponerlo a ruidos elevados, independientemente de que sean ambientales o de aparatos electrónicos.

Una exposición de este tipo puede provocar un daño irreversible en sus oídos.

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