Doble limpieza facial

Seguramente, tu piel ya no luce con la misma luminosidad con la que gozaba antes y es que, el paso de los años y una falta de limpieza (más profunda de lo que ya habitualmente realizamos) puede jugarnos muy malas pasadas. Hay productos de todo tipo para llevar a cabo este proceso de limpieza facial. Si […]

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Seguramente, tu piel ya no luce con la misma luminosidad con la que gozaba antes y es que, el paso de los años y una falta de limpieza (más profunda de lo que ya habitualmente realizamos) puede jugarnos muy malas pasadas.

Hay productos de todo tipo para llevar a cabo este proceso de limpieza facial. Si quieres conocer los mejores limpiadores fíjate con detenimiento en este enlace: mejores limpiadores faciales.

Por otro lado, si estás agotado de no encontrar el producto adecuado para limpiar tu piel, no te preocupes que también contamos con el artículo ideal para ti: mejores limpiadores faciales para hombre.

Combina dos productos, en un único proceso de limpieza

A pesar de la gran variedad de productos de limpieza a la podemos optar de una forma muy accesible, seguramente lo que no se te había ocurrido, hasta hoy, es combinar diferentes productos, con diferentes cualidades y texturas para lograr una limpieza que aporte un mayor tratamiento.

Y menos aún, habrás reparado en que este proceso de limpieza ya existe y que además es bastante sencillo de llevar a cabo en casa.

Hoy queremos hablarte de un proceso de limpieza, una fórmula que puede ayudarte a recuperar no solo la luminosidad perdida en la piel, sino además conseguir que tus poros queden completamente liberados de las obstrucciones que a diario los saturan.

Este proceso se conoce como doble limpieza facial y destaca sobre todo por unir dos productos diferentes, con cualidades distintas, que complementan nuestra limpieza diaria hasta el punto de conseguir casi, los resultados que logramos realizando tratamiento de limpieza guiados por profesionales.

Aunque pueda confundirse con esto de limpiar la piel dos veces al día, la doble limpieza facial sigue sus propias reglas y pasos.

De hecho, incluso cuando lavamos nuestra piel encontramos diferentes consejos que podemos seguir para aprovechar al máximo los beneficios de lavar el cutis.

Puedes realizar esta limpieza, sólo utilizando productos naturales, siguiendo los pasos que te proponemos en este artículo: 5 formas naturales de limpiarte la cara.

También te ayudamos, por otra parte, a evitar cometer los errores que de una forma generalizada, todas y todos, cometemos en algún momento. Haz click aquí: 15 errores que estás cometiendo al lavarte la cara.

Por todo esto y mucho más, queremos que desde ya puedes ponerla en práctica; te explicamos qué es una limpieza facial y cómo debes realizarla.

¿Qué es la doble limpieza del rostro?

Lo primerísimo, antes de comenzar a contarte cómo debes realizar este proceso es conocer en sí, en qué consiste porque como ya hemos mencionado puede dar lugar a confusión.

Se trata de una actividad que mejora la limpieza y la higiene del rostro, en la que debemos incluir dos productos de limpieza distintos.

La unión de estos dos productos de limpieza en un mismo ritual de limpieza nos asegurará liberar nuestros poros de la carga tan pesada con la que normalmente cuentan.

La polución, es uno de los primeros factores que hace que nuestros poros queden saturados pero también debemos contar con otros aspectos, que del mismo modo, obstruyen nuestros tejidos.

Por ejemplo, cuando sudamos de una forma natural o cuando nos maquillamos, también estamos añadiendo restos, excedentes que quedan en nuestro rostro dispersos y que a veces, son bastante difíciles de retirar si aplicamos solo una limpieza del cutis más superficial.

Por ello, la doble limpieza supondrá un alivio para nuestra piel porque, mediante la unión de un desmaquillante al aceite y un desmaquillante con base al agua, lograremos una limpieza más interna, más profunda.

Qué productos son necesarios para realizar la doble limpieza

Por un lado, tendremos que incluir un limpiador facial tipo aceite, cuya base sea más oleosa y grasa y por otra parte debemos incluir un limpiador facial cuya base sea acuosa, es decir, lo que conocemos comúnmente como limpiador al agua.

Más adelante te explicamos los pasos, cómo debes aplicar estos dos productos ya que el orden es muy importante en esta ocasión, pero sobre todo debes entender bien para qué sirve cada uno de los limpiadores que utilizaremos.

Limpiadores faciales al aceite

Cuando añadimos un limpiador con base al aceite conseguiremos deshacernos de todos los restos que cuentan con cualidades, características más grasas.

Esto sucede por ejemplo con algunos tipos de maquillajes o cremas que utilizamos a diario, como el factor de protección solar que solemos extender.

También se utiliza para retirar restos se sebo y grasa que nuestra dermis produce de una forma natural, porque por si no lo sabías los limpiadores grasos cuentan con una mayor capacidad para retener precisamente, la grasa.

Podemos deshacernos del mismo modo de los restos de sudor, que habitualmente, también de una forma natural nuestra piel produce.

Aunque tengamos la errónea creencia de pensar que un limpiador con base al aceite puede aportarnos grasa en la piel, debes saber que existen aceites limpiadores específicos, ligeros, que no saturan los poros.

De hecho, como hemos comentando este tipo de limpiadores más grasos son excelentes herramientas para deshacernos de restos de suciedad más pesados y contundentes.

Limpiadores faciales al agua

Para llevar a cabo este proceso de doble limpieza tenemos que incluir un producto que será la guinda final, de nuestro pastel, el producto elegido para realizar esta misión en este caso será un limpiador con base al agua.

Nuestra recomendación particular es que el limpiador elegido sea agua micelar, debido a que se trata de una solución limpiadora muy completa.

El agua micelar contiene un poderoso componente, las micelas, que actúan de una forma muy eficiente y potente para eliminar la suciedad.

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De hecho consiguen retener los restos que van encontrando a su paso para finalmente deshacerlos de una forma sencilla, sin dejar huella de excedentes como maquillaje o suciedad derivada de la contaminación.

Pero lo que más nos interesa de utilizar agua micelar, incluida en este doble proceso para limpiar el cutis es su triple capacidad para mejorar nuestra piel.

Es un producto específico para limpiar la piel, incluso cuando contamos con un cutis casi de porcelana que se daña con tan solo rozarlo.

Pero además su uso también es válido para eliminar el maquillaje y para aplicarla como tónico, cuando nuestros tejidos más lo necesiten.

Su suave formulación comprende un uso muy eficiente en pieles delicadas y sensibles. Aunque para que esto suceda, no todo será un camino de rosas, porque debemos hacernos con el agua micelar idónea.

Lo más compatible con nuestros tejidos, desde nuestra experiencia, es optar por soluciones micelares que tengan pocos ingredientes, que sean de buena calidad y principalmente que estos no sean sintéticos, sino naturales.

Hay ingredientes fantásticos como es el caso del extracto de manzana, el gel de aloe vera, el extracto de jengibre, el caprylyl capryl glucoside, el ácido salicílico o la glicerina.

La combinación de estos componentes naturales dará como resultará una solución micelar saludable, que nos evitará posibles daños o irritaciones en la piel.

Otra recomendación es incluir un agua micelar que sea hipoalergénica y no comedogénica, que no obstruya los poros.

Para continuar, al añadir en la doble limpieza productos con base al agua, como el agua micelar, nos desharemos de restos de maquillaje muy densos y costosos de retirar como sucede con el maquillaje waterproof.

Con el uso de agua micelar en esta limpieza facial que comprende dos fases, terminaremos de completar el proceso, no solo limpiando el cutis si no aportando suavidad, frescura y luminosidad.

Aunque no forma parte de este proceso, no queremos dejar pasar la ocasión y mencionarte que existen leches limpiadoras muy beneficiosas para desmaquillar y limpiar el rostro.

Si te interesa conocer un poco más a fondo este tipo de producto, más cremoso, haz click en este enlace: mejores leches limpiadoras.

Cómo debes realizar la doble limpieza facial en casa paso a paso

Hemos querido comenzar ahondando un poco más en las características y productos que definen y conforman este proceso de limpieza pero, comprendemos que aún no te quede claro como debes llevarlo a cabo.

Si te decides a practicar en casa la doble limpieza no queremos engañarte, porque este proceso requiere algo más de tiempo que una limpieza superficial más sencilla.

Si no cuentas con el tiempo necesario, estamos convencida que en algún momento del día o de la semana conseguirás hacer un breve paréntesis para realizar todos los pasos que te contamos a continuación.

Además, aunque limpiar el cutis sea algo esencial que debamos hacer cada día (dos veces al día), este proceso que incluye un poco más de tratamiento, si no cuentas con el tiempo que requiere, puedes realizarlo solo un par de veces en semana.

Antes de contarte qué pasos seguir, insistimos en la importancia de lavar, limpiar la cara dos veces al día. Clica en este enlace: ¿por qué es importante lavarse la cara dos veces al día?.

1. Antes de practicar esta limpieza tan completa, hay un gesto, que también queremos incluir como primer paso para que no caiga en el olvido, como suele ser frecuente.

Este gesto, tan sencillo, es lavarnos bien las manos antes de comenzar y lavar nuestro rostro, con agua templada, para preparar la piel del cutis.

Sobre todo, si nos decimos a realizar esta limpieza facial por la mañana, antes de comenzar es vital eliminar restos de sudor o brillos, bastante habituales a estas horas del día.

2. En este segundo paso iniciaremos el proceso específico que comprende la doble limpieza utilizando en primer lugar el producto con base al aceite.

Lo extenderemos, aprovechando este momento para realizar un suave masaje sobre el rostro y lograr así que penetre mejor y arrastre por completo la suciedad.

Realizaremos este masaje guiándonos por suaves y repetitivos movimientos en círculo que lograremos con una presión muy suave, con las yemas de los dedos.

3. Aplicaremos el producto oleoso por todo el rostro, incluso en la zona del contorno, cerrando los ojos para evitar que entre producto en su interior.

Gracias a la actividad del aceite lograremos que la máscara de pestañas se reblandezca y cueste mucho menos retirarla. También eliminaremos los restos más grasos de cremas que solemos aplicar.

4. En el cuarto paso de este proceso de limpieza introduciremos un paño, muselina o disco de algodón con el que retiraremos los excedentes que el limpiador más graso, ha dejado sobre la piel.

Para que te sea más sencillo de realizar este paso, te aconsejamos empapar la muselina o el algodón con agua tibia.

5. Continuamos y aplicamos entonces, en este paso, el agua micelar o el limpiador con base al agua por el que nos hayamos decantado.

Utiliza un disco de algodón para extenderlo sobre el rostro y otro disco distinto de algodón, para eliminar los restos del contorno, de esta forma reducirás al mínimo las posibilidades de contaminar los ojos y evitar así infecciones.

6. No te olvides de limpiar también el cuello y el escote, ya que son muchas las ocasiones en las que los dejamos en el olvido.

7. Para finalizar, ¿qué te parece si a la doble limpieza, le añadimos un tercer paso?. Para que tu rostro quede espectacular y lo más importante, más limpio que nunca, te recomendamos añadir este último paso donde aplicarás un tónico facial.

Nuestra propuesta, cuenta con una razón de peso ya que mientras limpiamos el cutis nuestros poros se abren para que podamos extraer, retirar de ellos la suciedad que está instalada en el interior de nuestros tejidos.

Una vez que damos por finalizada la limpieza la piel queda más vulnerable, permaneciendo en un estado donde la sensibilidad está latente de una forma más agudizada.

Al añadir un tónico, logremos cerrar los poros, que la piel quede lisa y totalmente lista para aplicar en ella cada uno de los tratamientos que tantos beneficios le reportan.

Cada uno de estos beneficios sumará aspectos positivos. Nos despedimos siguiendo esta línea saludable, hablándote de cuidados saludables en este artículo: cómo hacer un limpiador facial casero.

Si limpiamos la piel de una forma constante estaremos atendiendo a las necesidades básicas que nuestros tejidos necesitan, cumpliendo así una de las partes vitales que conforman estos cuidados específicos.

Finalizamos, ahora sí, dándote a conocer estos cuidados tan fundamentales que tu cutis necesita: necesidades básicas de cuidado de la piel.

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¡Cuidaros mucho y no olvidéis cuidar vuestra piel! 🙂

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